viernes, 18 de septiembre de 2009

EXIGENCIAS

¡Cielo mío!,
¿es bueno ser tan exigente,
poner el listón tan alto,
que aún agotando fuerzas,
ni con pértiga alcanzo?.
¿Para qué tan alta mira,
si separados por la distancia,
todo lo convierto en coraza
y te pierdo en la lejanía?
No compensa ¡amor! tanta exigencia,
que me aparta de ti, de mi,
de cada paso que me brinda la vida,
resistiéndome a vivir, ¡muriendo mi sentir!.
¡Tesoro mío! ¿cómo destruir mi listón
que me impide darme, darte,
aprendiendo de ti,
¡amarnos, amarte!?

Vida mía, ¡necesito ayuda!,
¿cómo entender que el amor,
no entiende de listones y exigencias,
tampoco de distancias,
ni siquiera de resistencias?
Vuelo ¡cielo mío!, vuelo y no estás.
No te veo, no te encuentro.
¡Me inquieto, te añoro, te anhelo!
¿por qué buscarte tan lejos?.

Deseo llevarte donde no quieres ir,
que falta de todo por mi parte,
de respeto hacia ti.
¿quién soy yo para exigirte,
lo que me exijo a mi?.
¡Que no tesoro! Ayúdame a entender,
que el amor solo ama,
no entiende de propósitos, ni barreras,
y mucho menos de exigencias.

El corazón ¡cielo mío! ama,
ignorando turnos de saltos de pértiga,
no entiende de distancias.
Solo Ama. Vive para amar,
amando libremente, amando la Verdad.
Y me resisto ¡cielo mío!
pues solo se volar, por parajes olímpicos
que nada tienen que ver con la realidad,
olvidando quien soy,
ansiosa por la meta al participar.

Ayúdame ¡vida mía!, ayúdame a AMAR. Enséñame a quererte. Sin listones, sin pértigas.
AMÁNDOTE
Alcid

jueves, 10 de septiembre de 2009

REACCIONA ¡VIDA MIA! REACCIONA

Te conformas vida mía
con ser feliz a ras de tu fracaso.
Sabes bien que puedes mucho más
y prefieres dejar los días pasar.
¡Mi tesoro, eso se llama cobardía!
Qué falta de sinceridad ¡amor mío!
primero contigo,
después con los demás.
te conformas en vivir la vida
olvidando que te espera la humanidad.
Eres grande ¡mi cielo!,
Te he visto muy adentro,
crees que vives como dices
y en realidad estás muerto por dentro.
Reacciona ¡mi vida, reacciona!,
el mundo te anhela,
vibra para que vibres por dentro.
Cobarde!.
Y te empeñas en ir cabizbajo,
¿sabes? yo ví tus alas,
¡desátalas ¡mi dulce niño!,
las creó Dios y son para volar.
Este mundo es para los valientes.
No te empeñes en ir solo en este viaje
que crees emprendiste por necesidad,
no estás solo ¡vida mía! no estás solo,
el mundo te quiere ayudar.
Pero has de ser humilde,
y romper de nuevo y sollozar,
hasta vaciarte,
sin más lágrimas almacenar,
y sientas que vives hoy
con la ilusión de un niño que vuelve a enloquecer,
que vuelve a soñar,
sonreír, vibrar.
Te oigo repetir, una y otra vez,
que esta vida te depara ser muy feliz,
¡cielo mío! no te engañes más, ¡no lo deseas!.
Deberías entonces desvincularte de ti
y no quieres de tus ataduras desprenderte.

¿Por qué piensas tanto en el pasado?
si ya quedó atrás con sus vivencias, ¡lo sabes!
¿a caso no eres el mismo de antes
y el de ahora?

Aún crees que el mundo te azota
y te ocultas en tu coraza de metal
pesado amasijo de hierros
que no dejan ver quién eres, tu Ser real.
Yo le he visto ¡mi cielo!, he visto tu Verdad
va acompañada de gran generosidad,
respeto y honestidad…
Y me das la espalda, y te la das a ti en realidad.
porque sabes que tengo poder
para fundir todo ese plomo que te asfixia sin más.
¿Crees que tus vivencias futuras
cambiarán tu disfraz?
¡cielo mío! deja ya de vivir en continuo carnaval
tu nunca necesitas sastre ni disfraz.
Dios te creó libre,
sin pesos que arrastrar
con corazón siempre enamorado
que únicamente has de cuidar y dejar manar
sólo sabe amar ¡amor mío!
no sabe hacer nada más
¿para qué ocultarlo bajo un disfraz?
si tu misión es la del mismo Dios
¡Déjale amar!.

Algún día, ¡mi dulce niño! quizás no lejano
llorarás y entregarás al Creador
ese pesado amasijo de metal
y entonces lo fundirá y convertirá en oro
que tu no necesitarás.
porque te mirarás en el Amor
que es mucho más valioso que cualquier precioso metal.
Y te sentirás ligero
y sin querer tus alas emprenderán un nuevo vuelo
por parajes sorprendentes y desconocidos
que bien merecen ilusionarte.

No me pondré a tu lado,
si me deslumbra al mirarte tu metal,
nunca abusaré de tu libertad
eres tú ¡mi cielo! quién decide
lo que hacer con tu disfraz.
Deseo estar contigo, y con cualquier ser sin metal,
solo si con transparencia puedo verte,
si puedo saborear tu inocencia,
si vives tal y como eres.

Alcid.