Quedo atrás cuando sigo al destino, y te creces, tomas prestada mi fuerza, e impides que siga mi camino.
Se acabaron las cesiones y mi confusión de amistad contigo.
¡Jamás fuiste amigo mío!, nunca me llevaste por el buen camino,
…en cambio, hasta hoy, poseídos hemos vivido.
¿De qué vas a vivir, de qué te alimentarás? No habrá mentiras en mí que tanto te han nutrido.
Te estás muriendo, pues ahora vivo.
Comienzo una nueva vida al mismo compás del destino.
Alcid
