…te vi disfrutar decorando lo que ahora al completo es tu palacio, tu hogar. Colocabas con gusto y decoro convirtiendo acogedor cada lugar. Con ilusión y cansancio modificaste una y otra vez los colores hasta conseguir las tonalidades acordes a la luz para armonizar y hacer de la sala un bello lugar donde convivir, donde estar.
…te vi disfrutar, pidiendo consejo, sin dejarte por tu ego llevar, para aprender diseños nuevos, acordes contigo, y por ti a los demás.
Decoraste por dentro lo que desde fuera, otros veían tu palacio real.
Te vi disfrutar, y de repente, cuando crees que todo está terminado, te confundes, y crees que puedes asentarte cuando todo está por empezar.
Ya no te veo disfrutar, y en cambio te dedicas a cambiar de asiento en asiento, de sala en sala, buscando poderte congratular. Ya no te veo disfrutar.
-Amiga mía- ¿para qué tanto empeño en vivir en esa casa que tú sola no puedes aprovechar?, ¿crees, a caso, qué es tuya, de tu propiedad? , ¿quién sino Dios puede donarte todo un palacio real, para que le saques provecho para que puedas a otros darles cobijo, bienestar?
Ni es tuya, ni es de tu propiedad, sino gestora de Dios, del palacio real. Y mientras no entiendas el don del creador contigo no te veré disfrutar.
¡Reacciona -mi cielo- reacciona, si el Creador cuenta contigo por algo será!. Sólo déjate llevar, verás como de nuevo comienzas a disfrutar, a ser tu misma, y ver en otros tu felicidad.
Alcid

Qué alegría volver a leerte.Un beso.
ResponderEliminarGracias Luz por tus palabras, por tu generosidad.
ResponderEliminarUn abrazo muy fuerte.