jueves, 24 de diciembre de 2009

FELICIDADES POR SER HOY

No voy a desearte Feliz Navidad, porque toca, porque es de buena educación. ¿Por qué han de ser éstas las fechas más apropiadas?. ¿A caso no se debe celebrar el nacimiento de Dios a diario, en cada alma?...
¡Te miro! y no entiendo ¡mi cielo!, ¿cómo festejar tan bello alumbramiento sólo una vez al año, si viéndote lo festejaría tantas veces, como evento constante?, ¿cómo no vibrar de tan bello interior pues el propio creador es quien nace para darse continuamente al exterior?...
...y renace una y otra vez dentro de ti, para ti y para mi y entonces, te miro y no comprendo, ¿cómo es posible tanta dureza andante, viajero muerto, dolor mutante?, si sólo conociéndote ¡mi alma! se disuelven penas, lastres, que dan pie a la Buena Nueva, al cumpleaños del mismo Dios, que es el tuyo, y por eso, entiendo y rectifico al fin, que son estas fechas las que me indican que debo felicitarte como cualquier otro día, hoy.
Felicidades
Felices fiestas y próspero año nuevo 2010.
Un abrazo muy fuerte. Alcid

jueves, 3 de diciembre de 2009

INFINITA FUERZA

¡Qué afán, vida mía! por atraer a ti, a quién crees poder amar!, ¿no sabes aún ¡mi cielo! que el amor es tan grande que ni tú misma cabida le puedes dar?. Tan enorme es ¡mi tesoro! que ningún ser lo puede íntegro poseer, porque es infinito, y por mucho que tú imagines, jamás ni cobijo tan grande tienes, ni siquiera a la fuerza lo podrás en ningún sitio meter.

Pero te empeñas provocando hacia a ti, lo que no es tuyo, como si te perteneciera, porque crees que así lo quieres, ¡lo deseas!. ¡Jamás conseguirás mover un milímetro de tan gran y amorosa fuerza!

¡No cielo mío, no! basta de quimeras. El amor ni se busca ni se fuerza, sino que por sí mismo invade lo que a su paso encuentra. Y si en su camino tú sin buscarlo quedas libre y presa, ¡déjate llevar! y elimina tus mecanismos de razón, fuerza y defensa.

…y entonces siente y palpa el amor que te envuelve, el presente que en ti se desborda, ¡te llena!. Y así disfruta del infinito que te hechiza amándote ¡mi tesoro!, y al fin aprendas a no poseer lo que no es tuyo, sino don que te visita sin afán de pertenencia.

No quieras saber si se irá o si contigo se queda. Sólo déjate querer, ama y contempla.
Alcid

jueves, 19 de noviembre de 2009

MIRATE

No me digas que tú no desbordas fuera, lo que brota en tu interior, ¡no te creo vida mía!, ¡no te conoces, mi amor!.
Si fuera como dices, muerto estarías por dentro, ¿cómo no echar al exterior lo que vives en cada instante? risa, gozo, ilusión, o tal vez hoy queja, llanto o crispación.

¡Que tú no vibras,- dices- que no amas como amo yo!...

…si conocieras el don que llevas dentro, loco estarías, ¡borracho de amor!.

Haz un esfuerzo ¡mi cielo! de no retención, y deja brotar lo que guardas en tu interior, será alegría, otras quizás dolor, pero échalo fuera ¡mi vida!, para que no se solidifique y se encallezca hasta enfermar ¡mi amor!.

No insistas ¡mi cielo! en hacerme creer que nada expulsa tu corazón, pues ni aún creyéndote tu mismo muerto en vida te creo, ¡mi amor!. En tal caso, mírate por dentro y reconoce tu putrefacción, es resultado final de miedos, de recuerdos con dolor, que no fueron expresados y se guardaron por error en tu corazón. Y ahora te impiden apostar por ti mismo, para amar de nuevo, sin condición.

¡Que tú también si quieres puedes vibrar y amar – con cariño, te lo digo yo-!

Alcid.

domingo, 8 de noviembre de 2009

SE DE TU VALENTÍA

Si eres cabal,
si eres de verdad,
¿por qué no mirar de frente,
por qué mirar atrás?.

Te conozco ¡vida mía!
sé de tu honestidad,
llamas timidez a lo que es cobardía,
crees esconder por humildad.

Si tuvieras agallas, ¡mi alma!
cuánto aportarías a la humanidad,
si dejaras atrás tanta hipocresía,
morirías para nacer con solemnidad.

Y te empeñas por las superficies andar
por miedo al cara a cara,
¡no del otro, sino de ti mismo!
y por miedo al qué dirán.

¡Mi amor!,¡mi tesoro!, mi pesar,
rómpete y ve a la verdad,
se comprensivo contigo,
para quererte, para poder amar.

Pero te resistes para deambular,
sin arriesgar, evitas la profundidad,
¡cielo mío!¿a quién crees que engañas?,
si las galerías inventadas fueron con la humanidad.

Callas para negar ¡vida mía!
lo que es evidente, lo que es real,
conoces cómo ser feliz,
y te da vergüenza, y te impides amar.

¿Por qué tanto apuro, mi alma?
si no sabes más que amar?
¿Para qué reprimir tanto don
si tu lo puedes al mundo mostrar?

Déjame que te diga,
que sé de tu valor ¡mi vida!
te conozco porque vivo en ti,
porque vivo tu vida.

Y cuando quemes tu coraza,
y desnuda luzcas tu alma
¡sonreiremos juntos ¡mi cielo!
presumiré de ti en constante danza.

Y bailaremos mientras cantas,
con mirada limpia y cauta,
con los pies en el suelo,
y en el cielo, el alma.

Créeme ¡mi tesoro! y haz una hoguera,
donde todo se pule y se quema
y vacía las galerías,
y se vea al fin tu esencia.

Eres cabal ¡vida mía!
eres de verdad.
Acabas mirando al frente,
aun con lágrimas, por reaccionar.

Mereció ¡mi cielo! la pena,
la pena mereció llorar,
tienes valor y agallas,
por eso te amo de verdad.

¡Mi amor!, ¡mi todo!, ¡mi alma!
cuánto enseñas a la humanidad,
cómo no amarte ¡mi cielo!
si tu esencia es amar.

Y ahora bailamos, y es real,
y danzamos juntos, y es verdad,
murió el qué dirán ¡cielo mío!,
solos estamos, no en soledad.

Si caes ¡mi cielo!, te vuelves a izar,
sin disimulo, sin hipocresía,
eres contigo comprensivo,
y muestras tu humildad.

Me siento orgulloso ¡mi vida!,
porque eres todo honestidad,
comenzamos un nuevo camino juntos,
ahora desde la profundidad.

Para llegar a tan bajo lugar,
tuviste que arriesgar y quemar,
has vuelto a nacer ¡mi tesoro!,
y ahora no puedes parar.

Y danzamos con dulzura ¡vida mía!
los dos sumergidos en una misma vida,
borrachos de amor, ¡auténticos!
ESENCIA DE VIDA.

Alcid

sábado, 17 de octubre de 2009

“COMERME EL MUNDO” O “COMIDA POR MI YO”

¿Puedo comerme el mundo y paralizarme a la vez por el miedo? –me preguntas-
¡Vida mía, no! - te contesto-, ¡no!, si no titubeas contigo, si te conoces, si sabes quién eres, si amas tu ser.

¡Ama cielo mío, ama!, ¡ama hoy!, ¡ama este instante!, lo pide tu corazón, lo desea tu ser. Y así, REGOCÍJATE, RECRÉATE, IDENTIFÍCATE, DÉJATE, SIÉNTETE y SORPRÉNDETE.

…viajarás entonces a un lugar de ensueño, ausente de mente. ¡Ten en cuenta, ¡mi alma!, que ella, y me refiero a la mente, querrá a toda costa ir contigo, pedirá ayuda a tu “yo” sirviéndose tanto de tus experiencias vividas, como de los proyectos de futuro. Así actúa ¡mi vida!, para distraerte de tu viaje, el que inicias ahora mismo, en este instante. Miedos en definitiva. que se cuelan por la rendija de tu íntegro corazón.

¿Te cuento un secreto ¡mi cielo!, un secreto que si te conoces derriba muros de mentira, sentimientos de culpa, dolor, arraigos innecesarios, desprendimiento interior? Es un secreto de Amor ¡vida mía!, que no trata de cerrar aberturas, ni de curar, ni cicatrizar tu yo.

Un Secreto que tú sabes, que sé yo, que ahora te recuerdo, pues reside en tu interior. El Miedo es de tu mente, de tu yo, y puede ser derribado al comerte el mundo, por el poder de tu corazón, pues tu ser es de Dios.

Posees el don de sentirte vivo, amándote y amando hoy.

Alcid

jueves, 8 de octubre de 2009

A MI AVE AMADA

Volabas por lo más alto del planeta tierra,
volabas porque no existes mas que para volar,
vuela alto, vuela, no dejes de volar.
Sin querer te has dañado una ala,
y has descendido, estabas en lo más alto de tu vuelo,
y te has caído.

Te ves sólo, te ves herido!,
¿dónde están tus compañeros de vuelo,
tus cumbres nevadas?, ¿dónde tu nido?.

Estás llorando, ¡amor!, ¿es por tu ala dañada?
¡estoy aquí, déjame ayudarte!. Sé lo que digo.

¿Qué tontería es esa de no querer estar vivo?
y todo, porque ¿te has caído?
¡no quiero oírte más, y asume lo que has vivido!.
¿A caso, no mereció la pena cada vuelo emprendido?
¿cada juego ascendiendo hasta la luna?
¿compartiendo con las nubes, hasta rozarte y quemarte por el sol?

Aprovechaste cada don, ¡amor mío!
pero te olvidaste de la existencia de la gravedad,
forma parte de tu vida, y si quieres
con ella aprenderás nuevamente a volar.
¡Mi cielo, cielo mío!, ¡deja de llorar!
¿quién dice que no vas a volver a amar?
sé consciente de una vez por todas
de quién eres y te prometo que vuelves a volar.

Te recuerdo que eres el amor del vuelo,
no olvides que llevas el vuelo del amor,
esa ala dañada será si tu quieres,
la que te lleve más alta que el sol.
...y si alguna vez miras hacia atrás,
que sea para coger impulso de la gravedad
y así ¡vuela!, ¡vuela alto y sin temor!,
que estás creado para amar ¡mi amor!.
Alcid.

lunes, 5 de octubre de 2009

DE ALCID A ALCID

Hoy, de este mes, del presente año.
Mi querido y gran amigo Alcid,

No sabes cuánto deseo hacerte llegar mi agradecimiento por tu existencia, por ser como eres, por dejarme identificarme en ti. Es para mi un gran honor poder al mundo proclamar tu grandeza, la que Dios te “otorga”, me “otorga”, la que a cada ser “otorga”. Te siento oculto mi querido amigo, ahora compañero de viaje hasta la eternidad, y por eso el motivo de mi presente es, dirigirme a ti y por ti a tu amigo, compañero de trayecto hasta el fin de este mundo terrenal.

¡Mi alma, tu alma!, ¡nuestras almas! se conocen ¡vida mía!, se conocen y aman desde la eternidad, del mismo modo que se reconocen en otras almas, y todo, porque así lo quiere Dios, porque suya y de nadie más es la Unidad que forman unidos cada ser. El Alma.

¡Cielo mío! grítale a tu compañero tu deseo de vivir. Que te devuelva la voz que él mismo apagó, y que yo recupero para ti, porque ahora, esa es mi misión. Pídele la generosidad que solo a ti te pertenece para poder de nuevo a él darte, y sin ataduras poder amarle. Suplícale lo que es del Creador, ni siquiera tuyo ni mío, sino don para él, para quererlo vos. Dile ¡como tú sabes! que Dios quiere contar con él para poder amar, pues no conoces otra misión, y lo conseguirás con su ayuda o sin ella, pues como yo perteneces al mundo eterno, amaste por los siglos pasados, y amarás en la eternidad. No te asustes ¡mi alma!, todo irá bien, solo tienes que dejarte de nuevo querer, mostrarle quién eres y que ahora amas por él y con él. Enséñale quién por ti es, que merece quererse y querer. Recuérdale que por él vuelves a amar tu presente, el que yo amo, ajeno de pensamiento, ajeno de mente.

¡Mi Alcid!, ¡estoy contigo, con él!, no busco más miras que poder amarte y solo por ti, amarle a él.

Y si ves que no te entiende ¡mi cielo!, empújale con dulzura hacia un espejo, y así pueda verte. Y pronúnciale una y otra vez al oído, que lo quieres, que lo amas…que lo quieres, que lo amas….que lo quieres que lo amas…que lo quieres, que lo amas…
....que lo quieres, que lo amas.
Alcid.

viernes, 2 de octubre de 2009

¿QUIÉN ERES?

No es un cuento ¡vida mía!. Es real.
Quiso que tú fueras el protagonista. Te conocía. Sabía de ti.

¡Señorina –dijo- no te hagas de rogar!, iremos si tú quieres por lugares fascinantes, pero has de dejarte ayudar!.

…me fié de él ¡mi cielo!, pues me habló maravillas de ti. ¿Cómo no dejarme llevar ¡mi vida!, si sabe más de lo que yo misma sé de ti? ¿Dónde lo conociste ¡mi tesoro! que vibras con solo sentir su paradero, que vives, amas y vibras por él y por ti?

No quise molestar y se empeñó en ayudar… bien sabe de mis ausencias de espaldas donde yo puedo aprender y llorar. Cedí entonces con lágrimas, ya sin miedo a molestar, y me cogió de la mano para dirigirme a ese lugar donde saborear el mejor manjar.

En el camino, no paró de volar, con los pies en el suelo y sin dejarme de mirar. ¿Cómo es posible –le pregunté- si volando no se puede caminar?. Rió ¡mi vida! rió, provocando mi risa, sin necesidad de saciar mi respuesta, ni de curiosear…

- ¿Dónde me llevas, amigo mío?,

- donde tú quieras- dijo-, ¡ese es mi destino!.

- ¿pero, a caso no eres tú quién me lleva?

- No –amiga mía- solo voy contigo!

…y dudé ¡mi cielo! del viaje emprendido. ¿Y si él -pensé- despega sus pies del suelo, y decide seguir su vuelo? , ¡me quedaré sola!, me quedaré en el camino. ¡Maldita amistad, maldito amigo!...

-¡Un momento! –dijo-. ¡Se puso serio!. Hizo un alto en el camino. Me miró a los ojos hasta clavar su mirada, y en silencio tú ¡mi vida! me soplaste con mis palabras todo lo que dijo.

¿Dónde están los reproches que tanto merezco?- pregunté al que tanto te conoce-. Ignoró mi pregunta pues el amor no entiende lo que digo.

¡Mi tesoro! ¿de qué conoces tanto a mi amigo?, ¿dime si has estado con él, o si con él has vivido? Habla de amor como tú, de Amor enloquecido, de caminar sin parar, mirando al frente en el camino emprendido, en el que tú decides y deseas que vaya contigo…

¿Quién es ese amigo tuyo y mío que conoce hasta mi pensamiento? ¡Incluso lo que hay más dentro, te ama a ti ¡mi cielo!, que vives conmigo dentro. Me habla de lo más bello de mí, y se refiere ti, al amor de Dios que mi amigo y yo llevamos dentro.

Oh cielos!!! Que sé dónde vamos!, sé dónde me encuentro!. ..

…me ha llevado a Ti. A mi paraíso interior. .. y me siento espectadora de vuestro abrazo, del SUYO CONTIGO, y miro, callo, río y os amo. ¡Esa fusión ¡mi vida!..., os identificáis porque ambos sois uno…y me emociono de tan gran momento sagrado, del que me acercáis con delicadeza haciéndome partícipe… de la grandeza de DIOS en su ABRAZO.
Alcid.

viernes, 18 de septiembre de 2009

EXIGENCIAS

¡Cielo mío!,
¿es bueno ser tan exigente,
poner el listón tan alto,
que aún agotando fuerzas,
ni con pértiga alcanzo?.
¿Para qué tan alta mira,
si separados por la distancia,
todo lo convierto en coraza
y te pierdo en la lejanía?
No compensa ¡amor! tanta exigencia,
que me aparta de ti, de mi,
de cada paso que me brinda la vida,
resistiéndome a vivir, ¡muriendo mi sentir!.
¡Tesoro mío! ¿cómo destruir mi listón
que me impide darme, darte,
aprendiendo de ti,
¡amarnos, amarte!?

Vida mía, ¡necesito ayuda!,
¿cómo entender que el amor,
no entiende de listones y exigencias,
tampoco de distancias,
ni siquiera de resistencias?
Vuelo ¡cielo mío!, vuelo y no estás.
No te veo, no te encuentro.
¡Me inquieto, te añoro, te anhelo!
¿por qué buscarte tan lejos?.

Deseo llevarte donde no quieres ir,
que falta de todo por mi parte,
de respeto hacia ti.
¿quién soy yo para exigirte,
lo que me exijo a mi?.
¡Que no tesoro! Ayúdame a entender,
que el amor solo ama,
no entiende de propósitos, ni barreras,
y mucho menos de exigencias.

El corazón ¡cielo mío! ama,
ignorando turnos de saltos de pértiga,
no entiende de distancias.
Solo Ama. Vive para amar,
amando libremente, amando la Verdad.
Y me resisto ¡cielo mío!
pues solo se volar, por parajes olímpicos
que nada tienen que ver con la realidad,
olvidando quien soy,
ansiosa por la meta al participar.

Ayúdame ¡vida mía!, ayúdame a AMAR. Enséñame a quererte. Sin listones, sin pértigas.
AMÁNDOTE
Alcid

jueves, 10 de septiembre de 2009

REACCIONA ¡VIDA MIA! REACCIONA

Te conformas vida mía
con ser feliz a ras de tu fracaso.
Sabes bien que puedes mucho más
y prefieres dejar los días pasar.
¡Mi tesoro, eso se llama cobardía!
Qué falta de sinceridad ¡amor mío!
primero contigo,
después con los demás.
te conformas en vivir la vida
olvidando que te espera la humanidad.
Eres grande ¡mi cielo!,
Te he visto muy adentro,
crees que vives como dices
y en realidad estás muerto por dentro.
Reacciona ¡mi vida, reacciona!,
el mundo te anhela,
vibra para que vibres por dentro.
Cobarde!.
Y te empeñas en ir cabizbajo,
¿sabes? yo ví tus alas,
¡desátalas ¡mi dulce niño!,
las creó Dios y son para volar.
Este mundo es para los valientes.
No te empeñes en ir solo en este viaje
que crees emprendiste por necesidad,
no estás solo ¡vida mía! no estás solo,
el mundo te quiere ayudar.
Pero has de ser humilde,
y romper de nuevo y sollozar,
hasta vaciarte,
sin más lágrimas almacenar,
y sientas que vives hoy
con la ilusión de un niño que vuelve a enloquecer,
que vuelve a soñar,
sonreír, vibrar.
Te oigo repetir, una y otra vez,
que esta vida te depara ser muy feliz,
¡cielo mío! no te engañes más, ¡no lo deseas!.
Deberías entonces desvincularte de ti
y no quieres de tus ataduras desprenderte.

¿Por qué piensas tanto en el pasado?
si ya quedó atrás con sus vivencias, ¡lo sabes!
¿a caso no eres el mismo de antes
y el de ahora?

Aún crees que el mundo te azota
y te ocultas en tu coraza de metal
pesado amasijo de hierros
que no dejan ver quién eres, tu Ser real.
Yo le he visto ¡mi cielo!, he visto tu Verdad
va acompañada de gran generosidad,
respeto y honestidad…
Y me das la espalda, y te la das a ti en realidad.
porque sabes que tengo poder
para fundir todo ese plomo que te asfixia sin más.
¿Crees que tus vivencias futuras
cambiarán tu disfraz?
¡cielo mío! deja ya de vivir en continuo carnaval
tu nunca necesitas sastre ni disfraz.
Dios te creó libre,
sin pesos que arrastrar
con corazón siempre enamorado
que únicamente has de cuidar y dejar manar
sólo sabe amar ¡amor mío!
no sabe hacer nada más
¿para qué ocultarlo bajo un disfraz?
si tu misión es la del mismo Dios
¡Déjale amar!.

Algún día, ¡mi dulce niño! quizás no lejano
llorarás y entregarás al Creador
ese pesado amasijo de metal
y entonces lo fundirá y convertirá en oro
que tu no necesitarás.
porque te mirarás en el Amor
que es mucho más valioso que cualquier precioso metal.
Y te sentirás ligero
y sin querer tus alas emprenderán un nuevo vuelo
por parajes sorprendentes y desconocidos
que bien merecen ilusionarte.

No me pondré a tu lado,
si me deslumbra al mirarte tu metal,
nunca abusaré de tu libertad
eres tú ¡mi cielo! quién decide
lo que hacer con tu disfraz.
Deseo estar contigo, y con cualquier ser sin metal,
solo si con transparencia puedo verte,
si puedo saborear tu inocencia,
si vives tal y como eres.

Alcid.

miércoles, 19 de agosto de 2009

DESPERTAR

Mientras dormía:

Creí que por mis vivencias me convertía en el ser que ahora soy.
Creí que cada instante se transformaba en una nueva lección, en el camino establecido.
Creí que cada experiencia iba acompañada de un suspenso anterior.
Creí en tu cariño, que por mi bien, pensaba que estaba por encima del mío.
Creí en tu consejo, que agarrado de la mano por tu experiencia, consideré como muestra solidaria.
Creí en el “porque sí”, porque así era la vida, porque así se debía vivir.
Creí en la externa, ajena y vieja enseñanza, porque es científica, porque está probada.
Creí en la fusión inexistente que produce el frío con el calor, la cal con la arena, lo cómico con el horror, la alegría con el dolor, y todo ello, en una única vivencia.
Creí en mi propio desgranaje como escenas independientes de una película, ausentes de unidad.
Creí que nunca dejaría de creer, porque creí con fe en piezas propias e imaginadas en un puzzle, que como reales y encajadas a la fuerza sobre un tablero de sueño, se forjaba la decoración abstracta y sin sentido de lo que creía ser.


…y desperté y:

Descubrí que mis vivencias, eran un sueño que quedan en el pasado, y que nada tienen que ver con el ser que ahora soy.
Descubrí que cada instante se convertía en un nuevo aprendizaje para vivir amando.
Descubrí que cada experiencia va acompañada de otra nueva oportunidad.
Descubrí que tu cariño siempre respetará y amará el mío.
Descubrí que tu ser y el mío, simplemente se amaban.
Descubrí que nada es “por que sí”, sino que el AMOR, indica como se ha de vivir.
Descubrí a Dios en mi, porque Él creó este cuerpo para mí y dejó su sabiduría en mi.
Descubrí la fusión de los corazones, cuando unidos forman UNO para acoger a otros en una misma escena.
Descubrí que soy parte de la Unidad y que por misterio divino mi ser lo tiene TODO.
Descubrí que sólo puedo creer en aquellos corazones que en sí mismos han descubierto al Autor del universo entero, como creador de piezas humanas que por vibración se unen formando el puzzle de Dios.


…y me levanté y:

Camino apoyándome en las señales de mis vivencias dejándome forjar el ser real que soy.
Camino pisando cada instante, para aprender a coger mayor impulso y así poder amar.
Camino dejando huella para aquél que la pueda necesitar.
Camino amando tu camino pues tus huellas son también para la humanidad.
Camino amándote porque tú mismo me enseñas a amar.
Camino porque amo, porque amo, camino y vivo.
Camino porque Dios lo quiere así, de otro modo no sé vivir.
Camino porque la estela de otros corazones vibrantes me indican que amando he de vivir.
Camino porque bailo con el Creador en cada paso de amor.
Camino y amo porque el mundo camina y ama, aunque simula estar dormido.

Alcid.

jueves, 6 de agosto de 2009

JAULA DE ORO

Dices que no ¡amor!
y sólo tienes que mirarte,
sigues atrapada ¡mi cielo!
y lo niegas por no liberarte.

Creíste haber abandonado,
una vez por todas tanto arraigo,
y sigues presa ¡mi tesoro!
en esa jaula de oro pesado.

Deja ya de negar la evidencia,
y ya no más candados,
para qué presumir de libertad
si aún el espacio está cotado.

Te hiciste para creerte libre,
en cambio, lloraste y gritaste,
te oyó el cielo y la tierra,
¿por qué de nuevo callaste?

Conseguiste con amor,
lo que es tuyo y de nadie más,
las alas que te robaron,
limpias, puras, ¡míralas!

Pero te empeñas ¡mi cielo!,
a no dejarlas volar,
temes caer al suelo
y causar heridas a tanta moralidad.

Si conocieras el don de Dios,
que te creó libre, con voluntad,
con todo aquello, dices te robaron,
descubrirás que posees la verdad.

Dios no roba ¡mi cielo!
quizás otros en su nombre,
se apropian de lo que no es suyo,
Él hizo libre al hombre.

Llora ¡mi niña! llora,
si aún crees que te robaron,
grítalo a los mil vientos,
no ocultes que te atraparon.

Déjame que te diga,
que nadie puede robar,
lo que dices forma tu esencia,
y nadie, ni Dios te la puede quitar.

Reconoce de una vez por todas,
que abusaron de ti ¡mi niña!,
de tu inocencia, de tu inexperiencia
en el caminar de esta vida.

Apenas te habías formado,
y creíste que entregabas tus alas
¡no mi cielo, no!, te dejabas llevar,
por la inocencia de tu alma.

Fue un trato injusto,
simulando un trueque de amor de Dios,
donde a cambio de tu vida ganabas Vida,
Vida libre, que el mismo Dios te dió.

Grita ¡cielo mío! grita,
ante la injusticia y lo que produce dolor
te entregaste por amor ¡mi vida!
porque grande es tu corazón.

Llora ¡mi niña! llora
y deja esas alas volar
desean ir muy alto,
para agradecer esta nueva oportunidad.

No tengas miedo si suben alto,
Dios las protegerá,
solo están desentrenadas,
y tu miedo las impide volar.

Pero te conozco, y eres fuerte, ¡mi cielo!
y aún con lágrimas se que vas a volar,
sonriendo quitas candados,
creada siempre para amar.

Ascenderás cada vez más alto,
venciendo atrofias, consciente de la gravedad
enloqueciendo en nuevas aventuras,
sin poder a otros llevar.

No te preocupes si al alzar el vuelo,
otros izan el suyo, ¡produces revuelo!
tu amor mueve montañas
y puede con cualquier viento.

En tu ascenso, grita si quieres,
por aquellos que están atrapados
pero no más lágrimas ¡mi cielo!
eres libre, y en tu libertad amando.

Déjame que te de las gracias
por querer amar con tanto empeño,
por pronunciar el AMOR
que cada ser lleva dentro.

Alcid.

lunes, 20 de julio de 2009

MIEDO A TRIUNFAR??

Miedo si soy menos
miedo si soy más,
miedo si soy más que nada,
miedo si soy todo y nada más.

Miedo al mirarme
miedo a mí, presentarme,
miedo si me pregunto quién soy
miedo quizás a revelarme

Miedo a ser valiente
miedo a ver y acariciar
miedo a enfrentarme a mi mísmo,
miedo por ignorar.

Miedo a ser yo, sin imitación,
miedo a mi propia verdad
miedo a quererme
miedo a mi propia crueldad.

Miedo a encender mi oscura bodega,
miedo a la luz fuera de ella,
miedo a envejecer sin saber cómo,
miedo a ver los días pasar.

Miedo a volver mirarme,
miedo a mi propia rendición
miedo a creer en mi,
miedo al valor.

Miedo a ser yo mismo,
miedo a parar para volver a caminar,
miedo a perderme una vez más,
miedo a fracasar.

Miedo al sufrimiento,
miedo a la valía personal,
miedo al juicio y a la propia crítica,
miedo al qué dirán.

Miedo a ser honesto conmigo,
miedo a la verdad,
miedo a reír y balilar por dentro,
miedo a enamorarme quizás.

Miedo a avanzar
miedo a lo que está por llegar,
miedo al nuevo aprendizaje,
miedo a enseñar.

Miedo a la tristeza
miedo a la soledad,
miedo a morir,
miedo a resucitar.

...

Miedo a ser feliz,
miedo al amor,
miedo a vivir el día a día,
miedo al sentir el don de Dios.

Miedo al miedo,
miedo a conocerme sin más.
miedo a saber de mí ...

.... y triunfar.

Alcid.